En mí no cabe una palabra más.
Todas las paradojas se dan cita en mi almario
pugnando por salir en un momento,
y al siguiente dormidas superpuestas
en sus grises literas submarinas.
No eres tú la causa.
Soy yo con mis cerrojos.
Soy yo en las trincheras del absurdo,
cubriéndome la espalda de silencios,
porque perdí la fe en el mañana
y he de engrasar, sin pausa, aquel fusil de asalto
que tenía guardado para tiempos de cólera.
Pienso si alguna vez estuve en paz conmigo
o es que me la inventé por seducirte
a ti que de la guerra
hiciste el pan caliente
que me diste a comer día tras día.
No eres tú, por más que tus ventanas
se abran a sacrílegos paisajes
y el miedo se acomode a la rutina
de huir hacia adelante, mientras el corazón
no convulsione.
Soy yo con la crudeza de esta boca
que calla mucho más de lo que expresa
y alguna vez, también, quisiera ser de luz,
dolor escintilante de la luz
pariéndose a sí misma
sólo para tus ojos.
LINDO E VERDADEIRO !!! QUANTA SAUDADE ESPANHOLA !!! UM BEIJO DO BRASILPARA TE
ResponderEliminarPedro Pugliese
Hola Pedrito, qué bueno verte por acá.
ResponderEliminarTe veo muy bien en tu avatar veraniego, así que espero que la vida te sea favorable.
Un fuerte abrazo, camarada.
Namasté.
Saludos!!Hermosa pagina,así por encima he podido ver cosas muy interesantes,bellas y brillantes.
ResponderEliminarLo de " almario" tomo nota,me ha encantado. Un abrazo
Gracias Gea, muy amable.
EliminarTambién me pasé por el tuyo y estuve viendo el vídeo que le hiciste a un poema de Alfredo y otras creaciones tuyas muy imaginativas.
Nos estamos leyendo.
Abrazo y namasté.
La cárcel es propia, Nuestra cárcel somos nosotros. Nuestra propia censura... Un abrazo.
ResponderEliminarEn muchas ocasiones, así es. Cuestión de códigos, Darío.
EliminarTambién somos en otras nuestra propia libertad.
Abrazo.
Namasté.
Somos piel confinada, con sus excelencias y reproches, un fugitivo atrapado, ese alivio en el paso del tiempo, un placer leerte, me transportas por las avenidas de la imaginación.
ResponderEliminarUn enorme abrazo.
Namasté.
Piel confinada.... qué imagen potente, querido.
EliminarGracias por estar siempre y un abrazo.
Namasté.
Soy la reina de la paradoja, Darkito, y conmigo es difícil aburrirse. (ríome)
ResponderEliminarCuando me aburro yo, correr bajo la lluvia es mano de santo, te juro.
Ayer estuve 2 horas y volví empapada pero nueva.
Un abrazo.
Namasté.
Sin pecado concebida! jaja
ResponderEliminarSiempre quise decir eso, Mor, disculpa si no es el instante oportuno ni siquiera el lugar donde adquiera esta incordura algún significado.
Aunque me gustaría tener ese poder de absolución que otorga beatitud al sin pecado.
Si tú pides perdón por escribir tal maravilla, ¿qué dioses tendría yo que inventar para que dieran benepácito a mis inútiles palabras?
Pues eso...
Ego te absolvo, poeta seculorum del almario.
Beso.
(La he liao, el anterior comentario es para el poema :Perdón. Para estos ojos me he quedado sin palabras, lo ciega todo su belleza)
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