La libido textual

 
 
 
 
No toca techo la libido textual
y sólo toca fondo
si se abre de piernas a la muerte,
deriva

salta

gira

se deprime
se le quitan las ganas y recupera el ansia
violando silencios
pese a las alambradas de la mente.

Mata la realidad que no le excita
y la recrea, tan en exclusiva,
que entra en erección al roce de las letras
suspira

llora

gime

 y se refleja
en la húmeda piel de los orgasmos.

Una sigue escribiendo
- embarazada-
vulnerabilidades
y dando a luz los monstruos de la tinta
como si un padre oscuro los amara.



Nautas

Googleros

Akhenazi. Espacio a tu costado.