Los tejados del hambre.

 



 
 
Deja de regalarme cuchillas como lenguas
que guardo un arsenal de cortaduras
y no me queda sangre
que derramar silbando.

No me busques más pies de los que tengo.
Soy una gata herida
que sabe de memoria los tejados del hambre
y no existe cadáver que no pueda saltar
cuando me entrego al vicio de unos labios.

No me siento culpable
de ser tan de verdad que en la mentira
el tiempo confabule a mi favor
y desencaje el verso de sus goznes,
ni de que se enamoren de mis dientes
hasta las mismas piedras.

Piso suelo sagrado si te piso descalza
y no temo,
las cruces invertidas
ni verte desmembrar moralidades
en el altar del morbo
por aguzar tu sílex de tragedia.

No culpes al tequila
del profundo placer con que me autopsias.

El tiempo es una hipótesis
que no tiene tus brazos
así que no especulo con sus símbolos
por más que me suicide de silencios
en cada una de tus estaciones.

Con los labios cortados de tanto remorderte,
bésame hasta romperme lo felino
y siente cómo afilo, pese al mundo,
mis uñas en tu espalda
porque eyacules sangre
que es
lo que te gusta.

(Los que esperan de mí el verbo ametrallante
que sepan que no estoy
que ya me he ido.)

Comentarios

Antología Ultraversal. Poética del Arrebato. Edit. Libros en Red.

Antología Ultraversal. Poética del Arrebato. Edit. Libros en Red.
Este libro es un perfecto ejemplo de cómo autores de diferentes etnias, nacionalidades, costumbres, educación y condiciones sociales pueden llegar, a través de un mismo idioma, a congeniar poética y humanamente desde su particular idiosincrasia. Está dirigido tanto a los lectores amantes de la poesía de nuestro tiempo como a los que se inician en cualquier camino literario, y también a los interesados en la riqueza léxica del español, a los traductores y a todos aquellos que deseen ampliar sus conocimientos sobre la enorme diversidad de idiomática de los países hispanoparlantes. Es una brillante alianza intercultural a través de la palabra como nexo artístico. Un libro de identificación y búsqueda, escrito para abrir puertas y ventanas emocionales de vital sugerencia en las paredes de cada intimidad.

¿Cuántas realidades hay?

¿Cuántas realidades hay?
Neuromante, emocionauta y hasta una broma digital llegado el caso, pero yo que le leo y le siento y me enfrío o me caliento sin posibilidad de escape ante su voz, digo que ahí hay un hombre único que crea realidad y se recrea a sí mismo en la palabra y se define entre lo abstracto y lo concreto y ocurre en mí de la misma forma en que yo puedo ocurrir en él, con la fugacidad de una brutal quemadura que al enfriarse deja una cicatriz indeleble en la piel.La palabra crea la emoción y la emoción es la realidad más pura, más intensa, más exacta del hombre, la que mueve el mundo para bien y para mal.No hay nada que no se pueda expresar cuando se siente, porque, incluso si se tratara de un mero ejercicio intelectual de un autor talentoso, desde el momento mismo de escribirlo está creando la tensión que lo hace real para el que lo recibe y siente al recibirlo. Lo único que podría matar su extrema realidad, sería su silencio.

Nautas

Akhenazi. Espacio a tu costado.