él espera de mí el detonante
la voz secreta de cascabel sonoro
la campanilla de irrealidad
que le ponga ante los ojos
los muslos de Afrodita
el corazón del Ángel
la magia zoofílica de Circe
la crueldad de Bathory
y un plato de spaguetti bolognesa
para saciar un apetito indefinible
de carne y viento
que aprieta sus testículos
se ha creido que soy tan dura como el mármol
hiperbólica bailarina de vidrio espídico
una especie de carnestolenda lúdica
con vocación de steak tartare
y más sal de la recomendable
que le provoca sed
una sed desquiciada que sólo satisface
con mis orines nocturnos
y me azuza a la guerra tan miserablemente
que mi estrategia choca contra el muro
de las lamentaciones cotidianas
esas de andar por casa en zapatillas
o descalza y transparente
olvidada de épicas falibles
bulímica de sol y ambigüedades
cuando me desmenuza me repele
pero si me mastica despacito
sin análisis previo
con sus mandíbulas de predador antiguo
me disfruto lasciva y multiorgásmica
y hay días que hasta puedo
fingir que soy feliz
y que "el dios de las pequeñas cosas"
me corona de gracia multiusos
podría desbarrar toda una vida
y no terminaría de escupirle
mi amor "entre comillas"
la voz secreta de cascabel sonoro
la campanilla de irrealidad
que le ponga ante los ojos
los muslos de Afrodita
el corazón del Ángel
la magia zoofílica de Circe
la crueldad de Bathory
y un plato de spaguetti bolognesa
para saciar un apetito indefinible
de carne y viento
que aprieta sus testículos
se ha creido que soy tan dura como el mármol
hiperbólica bailarina de vidrio espídico
una especie de carnestolenda lúdica
con vocación de steak tartare
y más sal de la recomendable
que le provoca sed
una sed desquiciada que sólo satisface
con mis orines nocturnos
y me azuza a la guerra tan miserablemente
que mi estrategia choca contra el muro
de las lamentaciones cotidianas
esas de andar por casa en zapatillas
o descalza y transparente
olvidada de épicas falibles
bulímica de sol y ambigüedades
cuando me desmenuza me repele
pero si me mastica despacito
sin análisis previo
con sus mandíbulas de predador antiguo
me disfruto lasciva y multiorgásmica
y hay días que hasta puedo
fingir que soy feliz
y que "el dios de las pequeñas cosas"
me corona de gracia multiusos
podría desbarrar toda una vida
y no terminaría de escupirle
mi amor "entre comillas"
Bella poesia.
ResponderEliminarGracias, Antonio, muy amable.
EliminarNamasté.
una sola palabra y con admiración
ResponderEliminarWOWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
QUE HERMOSA POESÍA...
SURREALIDADES HERMOSAS
SALUDOS
CARLOS
Me alegra tu entusiasmo, Carlos.
EliminarAhí vamos..
Namasté.
"bulímica de sol y ambigüedades"
ResponderEliminarYo quiero un epitafio así, ensalivado de amor "entre comillas" y mis surrealidades. ¿Me lo puedo plagiar para lo eterno?
Superflipante, Mor, y bello.
Beso
No, de epitafios nasti de plasti, lagarto, lagarto, compañero.
EliminarMejor plágialo para lo fugaz, si te divierte.
Me alegra que te gustara el desbarre, Manu.
Beso.
Namasté.
"Las palabras agradables no son sinceras, las palabras sinceras no son agradables."
ResponderEliminar........
"Esta es la edad de hierro en la garganta. Ya.
Te habitas a ti mismo pero te desconoces; vives en una
bóveda abandonada en la que escuchas tu propio corazón
mientras la grasa y el olvido se extienden por tus venas y
te calcificas en el dolor y de tu boca
caen sílabas negras.
Vas hacia lo invisible
y sabes que es real lo que no existe.
Retienes vagamente tus causas y tus sueños
(aún conservas el olor a los suicidas),
te alimentan la ira y la piedad.
Queda poco de ti: vértigo, uñas
y sombras de recuerdos.
Piensas la desaparición. Acaricias
la tiniebla cerebral, bajas al hígado calcinado por la tristeza.
Así es la edad de hierro en la garganta. Ya
todo es incomprensible. Sin embargo,
amas aún cuanto has perdido."
......
La madrugada...,
qué dura puede ser.
N.
¿Te conozco N?
EliminarPor el poema, no, porque no es tuyo sino de Antonio Gamoneda, aunque le has cambiado alguna cosa y, francamente, no sé lo que puedes querer decirme con él.
En fin, que sí, que la madrugada puede ser muy dura, sobre todo si tienes que pasarte la noche cargando con el anonimato que debe pesar un webo, no?.
Ays...
Morgana... Tú eres esa poesía que expresas tan bellamente. "Surrealidades"... la vida. ¡Me encantó! Un abrazo.
ResponderEliminarY yo me alegro de que te gustara, rubia hermosa, y me lo dijeras.
EliminarOtro abrazo para ti.
Namasté.
Brutal banquete de palabras... Un abrazo.
ResponderEliminarY no engordan, Darío. (ríome).
EliminarNamasté.
Son estás las ocasiones en que uno se perpleja, se destabiliza por las emociones, un acto inestables cada vez menos presente en nuestras vidas, resultan maravillosas tus poesías Morgana, una tras otra, ese laberinto fugaz donde atinas las palabras precisas, tan certeras, agónicas y punzantes que resuenan latentes por un periodo más dilatado que nuestro mirar.
ResponderEliminarSublime poesía realmente, me llevo "bulímica de sol y ambigüedades" para la estanterías de mis tesoros.
Un abrazo profundo.
Namasté.
Te agradezco mucho cuanto dices, porteño. Me alegra tocarte la emoción de una forma u otra, porque es de eso que se trata y al final, es lo que buscamos todos, que algo en la obra ajena nos conmueva, nos desestabilice, nos rompa algún esquema preconcebido.
EliminarUn abrazo, argento.
Namasté.
Ella está hastiada y él demandan lo que ella ya no puede o no tiene interés de darle. Sin embaro él sigue esperando "un plato de spaguetti bolognesa para saciar un apetito indefinible de carne y viento que aprieta sus testículos"... versos que me encantaron, porque los anteriores venían bien mitológicos.
ResponderEliminarCuando entro a leerte me traigo el diccionario, siempre aprendo palabras nuevas, cosa que me encanta, porque soy una coleccionista de palabras.
Hermosísimo, Morg.
Abracísimo
Ella se divierte con la exigencia de él. Digamos que es un juego entre escritores, de ahí que ella pueda ponerse en el rol de todos esos personajes. Subyace en el poema la misma exigencia por parte de ella y de ahí parte incluso el erotismo que le provoca.
EliminarNo soy yo amiga de los diccionarios, Mirellísima, pero si con mi léxico habitual aprendes alguna palabra nueva, me alegro mucho porque al final se trata de abrir ventanas de cualquier tipo al ojo que nos mira, casi siempre con benevolencia, todo hay que decirlo.(ríome).
Un abrazo, morena.
Namasté.
Cuánto clasicismo. Me gusta. Me gusta "la magia zoofílica de Circe" (qué nueva dimensión tan escabrosa para el mito). También me gusta tu audaz forma de combinar lo antiguo con lo moderno. Tal vez incluso ultramoderno (esto me recuerda a la Naranja mecánica, qué diablos... es que por momentos es casi violento). Combinas lo grotesco y lo agradable con lo poético en una marejada de metáforas absurdas (sólo una forma de decir que son insólitas). Y eso también me gusta.
ResponderEliminarAsí que me gusta tu blog (bueno, me gusta el contenido). Así que te visitaré de vez en cuando.
Por cierto. "el dios de las pequeñas cosas" ¿Esto es una referencia a la novela de Arundhati Roy?
A mi, Fénix, me atrae el "más difícil todavía" que es lo que se consigue mezclando lo clásico de las formas poéticas con la expresión de una mujer de mi tiempo, así que no trabajo el verso libre sino el blanco, buscando siempre la perfección del ritmo. Manías, tú sabes. Alguna vez me llamaron "la violencia que canta" y aunque no creo que llegue al extremo de la peli que citas, reconozco que no soy precisamente "dulce" escribiendo.
EliminarY no, ese dios de las pequeñas cosas o de las cosas pequeñas en otros poemas míos, no hace referencia a la novela autobiográfica de esa escritora que, sinceramente, desconocía. Es uno de mis lares, como otros muchos dioses, o ángeles, o arcángeles a los que hago referencia cuando quiero echarle a alguien la culpa de algo (ríome). Una especie de frase hecha que todos conocemos. Ni siquiera he leído la novela, pero no descarto que su título se quedara flotando en mi cabeza y apareciera en el momento oportuno, como tantas cosas de la vida.
Igual, sabiéndolo, quizás fuera conveniente que lo pusiera en cursiva, así que lo haré.
Muchas gracias por la opinión, Fénix, y sé bienvenido a mi laberinto.
Namasté.
Es que se lo creen todo, incluso que nuestra felicidad o falta de ella depende de sus sentires y "desires" Un poema contundente de verdades brillantes y por lo mismo, más verdades.
ResponderEliminar¿Y no es cierto eso, Aurora?
EliminarYo soy irónica pero no inconsciente, y el poema pues es un juego provocativo entre escritores y, como en todo juego, la verdad es mentira y la mentira puede ser verdad.
Gracias por venir.
Namasté.
Nadie demanda dos veces, lo que sabe inalcanzable.
ResponderEliminarsaludos.
Yo creo que sí, Iñaki, que es justo lo inalcanzable lo que se pretende con más ahínco, quizás porque de algo que no tendrás no te puedes aburrir.
EliminarNamasté.
Claro, es justo lo que pretendí, que fuera divertido porque, he de confesártelo, yo me divertí mucho escribiéndolo.
ResponderEliminarY sí, mucha imagen loca, de ahí el título, pero si me aprietas te diré que sobre una realidad muy cuerda.
Cuidadín con el aliño del tabaco que luego no puedes parar de reírte, gansote.
Un abrazo, Dark.
Namasté.
Me gustó mucho. Mezclas la poesía con la realidad doméstica,terrenal.
ResponderEliminarUn abrazo.
Poesía es todo, lo que mezclo son las ideas. (ríome).
EliminarUn besote, ohma y gracias.
Namasté.
Jopetas, que lo he leído sin respirar y casi me ahogo, espera que viene un suspiro...
ResponderEliminarCómo te creces Morgana, el final me ha dejado "kao", también entre comillas.
Un abrazo, Mónica.
Gracias, Mó, qué bueno que te alteres con mis ripios. (ríome).
EliminarCualquier cosa menos la indiferencia para un escritor ¿eh?.
Un abrazo, chula.
Namasté.