La soledad existe más allá de la gente
si bestia rencorosa o estallido de ausencia,
existe como un magma disociado en esencia
que lo condensa todo:
terrible paradoja
que sólo en soledad se reconoce coja
y manca y muda y súbita serpiente.
si bestia rencorosa o estallido de ausencia,
existe como un magma disociado en esencia
que lo condensa todo:
terrible paradoja
que sólo en soledad se reconoce coja
y manca y muda y súbita serpiente.
Ese montón de sombras
que crujen en mi espalda,
seguramente son la mejor compañía,
no hieren, ni laceran, ni matan la utopía,
ni me muerden la carne frontera con la falda.
Hacia dentro, hacía mí
hasta el fín del viaje,
sin ciegas lealtades, sin alfileres ciegos,
sin progrom, linchamiento o abordaje
a la cima de los desasosiegos.
He de volver a mí,
reconocerme
cada vez que me siento muchedumbre,
con los ojos de verme
sin tergiversación estrafalaria.
Mi verano en la cheka partidaria,
no es más que un poco más de soledumbre
Del todo que es un laberinto adictivo de imágenes y sentidos...
ResponderEliminarMe identifico con:
"Ese montón de sombras
que crujen en mi espalda,
seguramente son la mejor compañía,
no hieren, ni laceran, ni matan la utopía,
ni me muerden la carne frontera con la falda."
Hay soledades que pesan tanto que uno arrodillado logra ver que aquella crueldad no es más que una ventana abierta...
Me encantó leerte... como siempre... más seguido esta vez porque tengo un poco más de tiempo...
Saludos!!!
Me alegra, Laura, ya voy a pasarme por tu casa a ver qué se cuece en tus cocinas poéticas.
EliminarEstarás feliz, el invierno se está alargando este año más de la cuenta ¿eh?
Namasté.
Como tú dices:
ResponderEliminar"He de volver a mí,
reconocerme
cada vez que me siento muchedumbre,
con los ojos de verme
sin tergiversación estrafalaria"
Solo en la soledad vemos las bestias de nuestra alma, las inseguridades, los miedos, nuestras miserias... Yo adoro la soledad cuando puedo elegirla... cuando se me impone, es un purgatorio (pero hay veces que puede ser una bendición)
Un placer Morgana. Disfruto mucho leyéndote. Un abrazo
Hola Morgana!
EliminarTe he dejado respuesta a tu comentario en mi blog. Grácias. Un abrazo!
Bueno, para mí también es vital mi espacio de soledad, asi que cuando lo cedo por las circunstancias, siempre termina pasándome cuenta y he de recapitular para no olvidar que más vale estar sola que mal acompañada (ríome).
EliminarY sí, vi tu respuesta y te contesté de nuevo.
Un abrazo, Paco.
Namasté.
Reconociéndome como un portador de estilo hurón en la vida, a calado profundo sus letras, una fanfarria de escondites reconocibles, maravillado con "Ese montón de sombras que crujen en mi espalda". A veces tan liberadora como otra tanta opresora.
ResponderEliminarNamasté Morgana.
Me llevo bien con las sombras, porteño. Donde esté una buena cuevita alejada del mundanal ruido para dejar volar la imaginación, que se quiten las aglomeraciones luminosas, qué quieres que te diga.
EliminarNamasté, guapo.
La soledad existe más allá de la gente... SIN DUDAS...ME HA GUSTADO EL FINAL Y ME HICISTE RECORDAR UN FRIO VIAJE... YO SOLO PARA MI CASO LO PONDRÍA COMO: Mi verano en la CUBA partidaria,
ResponderEliminarno es más que un poco más de soledumbre... Y ASI FUE. RODEADO DE MIS AMIGOS QUE NO VEÍA HACÍA MAS DE 14 AÑOS, ME SENTÍ EN SOLEDUMBRE.
UN SALUDO
CARLOS
Si, Carlos, te entiendo. Cada uno tiene sus chekas endógenas más o menos torturantes, son las exógenas a nivel sectario las que te hacen sentir solo entre la multitud que las habita, así que no me extraña nada lo que me cuentas. Por ahí van los tiros aunque yo esté hablando de literatura.
EliminarUn abrazo, cubano.
Namasté.
A veces hay que aislarse, Dark, porque es la única forma de reencontrarse, de volver a la esencia y no mediocrizarse entre la muchedumbre y, naturalmente que hablo simbólicamente, pero lo puedes extrapolar a cualquier situación de la vida, a la más simple.
ResponderEliminarLa vida empuja demasiado y gana terreno, pero uno tiene que pelear por su espacio vital, y no dejar que traspase el límite que tú mismo impones, porque sin ese espacio propio, estás perdido.
Un abrazo, querido.
Namasté.
Retirarse, recluirse dentro de uno mismo. Reconocerse uno lejos de todo bullicio. Impresionante poema. Un abrazo.
ResponderEliminarMe alegra que te gustara, Darío. De la clausura siempre se sale con las ideas más claras.
EliminarOtro para ti.
Namasté.
Morgana... ¡"Soledumbres es perfecto"! ¡Muy bella tu expresión! Un abrazo.
ResponderEliminarNada es perfecto, María Inés, pero me alegra pensar que no saliste vacía.
EliminarAbrazo.
Namasté.