Un desierto no escucha, no pregunta,
es un hecho dolido sin garganta
que late en mortandad de arena y viento
predador de la huella que exánime le horada.
Un desierto no hace confidencias
ni siquiera a la luna que acaricia su cara
ni a la noche de hielo que le cubre
ni al corazón del alba.
Un desierto se mira en mi desierto
cuando llueven del cielo las espadas,
agita su melena de guerra memoriosa
sobre la piedra que se resquebraja
y es una cicatriz a cielo abierto
que vomita espejismos de agua clara.
Un desierto con ojos de tormenta
me vibra en las arterias, me reclama.
es un hecho dolido sin garganta
que late en mortandad de arena y viento
predador de la huella que exánime le horada.
Un desierto no hace confidencias
ni siquiera a la luna que acaricia su cara
ni a la noche de hielo que le cubre
ni al corazón del alba.
Un desierto se mira en mi desierto
cuando llueven del cielo las espadas,
agita su melena de guerra memoriosa
sobre la piedra que se resquebraja
y es una cicatriz a cielo abierto
que vomita espejismos de agua clara.
Un desierto con ojos de tormenta
me vibra en las arterias, me reclama.
Como un negro turbión de soledades,
me fagocita el alma.
Morgana Enhorabuena por este post feliz fin de semana Saludos
ResponderEliminarGracias, José Ramón.
EliminarBuen domingo para ti.
Namasté.
¡Eres fuente de Vida, Morgana! Precioso.
ResponderEliminarUn charco a saltar, todo lo más, Luz, me temo.
EliminarMe alegra que te gustara.
Nos leemos, querida.
Namasté.
Pentonces tu alma deseritica será grande e imperturbable
ResponderEliminarO la ahogarán siglos de arena, querido. (ríome).
EliminarQué más da.
Abrazo, Sergio.
Namasté
Desiertos, laberintos crueles..."Un desierto con ojos de tormenta
ResponderEliminarme vibra en las arterias, me reclama.", encantador, como siempre tus letras remontando profundos vuelos.
Buen fin de semana.
Namasté.
A veces somos eso, porteño, un desierto mirándose en otro.
EliminarMuchas gracias por estar ahí.
Buen finde para ti.
Namasté.
MORGANA, QUE BUEN POEMA, CREO QUE EN ESTOS DIAS HE LEIDO MUCHO SOBRE DESIERTOS. HACE UNOS DIAS UNA AMIGA ESCRIBIO ALGO PARECIDO EN PROSA. DEBES CONOCER A MIRELLA, ES ARGENTINA.
ResponderEliminarQUE BIEN ESCRIBES POESIA.
BUEN FIN
CARLOS
Hombre, Carlitos, no te pensé yo tan despistado.
EliminarHasta tú me has comentado algún poema que le dediqué hace un par de días a Mirellísima, y sí, también le comenté yo el relato que escribió sobre dunas y desierto.
O sea, la conozco hace ya un tiempito y me da que nosotros nos hemos cruzado a partir de un miércoles rojo de esos que ella postea donde hablaba de Poesía y de la mía en concreto.
Igual, me alegra tu opinión sobre lo que escribo y espero dejarte alguna huella, señor Despiste.
Buen domingo, niño.
Namasté.
Bueno, Morg, parece que andamos desérticas, yo con una gripe que no consigo sacarme de encima y que me saca toda el agua (¡ja!).
ResponderEliminarTu poema tiene unas imágenes muy tuyas para describirlo: "un desierto no hace confidencias" y el final, impresionante:
"Un desierto con ojos de tormenta
me vibra en las arterias, me reclama.
Como un negro turbión de soledades,
me fagocita el alma."
Me encantó, un abracísimo.
Ya lo ves, Mirella, tenemos desiertos para rato. A mí, en esta ocasión me dio por la polimetría para musicalizar la relación entre dos desiertos, el íntimo y otro que te mira a los ojos, y es que, a veces, un desierto es lo que mejor nos representa.
EliminarMe alegra que te gustara.
Cuídate esa gripe, morena.
Namasté.
A veces nuestro desierto nos "vomita espejismos de agua clara" y no nos deja ver la realidad. Me gustó tu poema. Un abrazo
ResponderEliminarBuena deducción, Francisco, así es. Uno se cuelga de sus propios espejismos.
EliminarGracias por venir, me alegra que te gustara.
Namasté.
Todo desierto termina en un vergel, diría yo, y así se van alternando los interiores, Dark, de lo infecundo a lo fecundo, pero la que nace desértica, difícilmente pierde la esencia, por más que de vez en cuando sea un oasis extraviado (ríome).
ResponderEliminarDe espejismos sabemos mucho todos los que alguna vez nos hemos pasado una película sobre algo inexistente, sí.
Gracias por venir, guapo.
Namasté.
Que no se extienda el desierto adentro nuestro. Hermoso. Un abrazo.
ResponderEliminarSon etapas emocionales, Darío, inevitables.
ResponderEliminarOtro para ti y gracias por leer.
Namasté.
hermoso todo lo que escribes... se nota que cada una de las palabras te salen del alma... a mi tb me encanta la escritura y la poesia y en mis
ResponderEliminarratos libres me gusta recorrer blogs en busca de talento
Felicitaciones
saludos
Pues te agradezco la visita, amigo, y la opinión que me dejas.
ResponderEliminarNamasté.