Ya sé que no es amor. No soy tan necia
como para pensar que llegó Abril
pegado a tus zapatos
y que ese andar ciñéndote a mi sombra
es algo más que un baile consentido:
el rock and roll procaz de tu palabra
que me lame la nuca enervando el silencio.
Ya sé que no es amor, pero me dan
unas ganas terribles de enseñarte los pechos
y hacer que balbucees incoherencias
detrás de los cristales del deseo
como si así pudiera retenerte
un par de siglos junto a mi pecado.
Recuperar la risa perdida en el olvido,
el desvarío y el desasosiego,
ya sé que no es amor, pero parece,
se le parece tanto que puedo respirarte
si enciendo el cigarrillo de la ausencia
y conjuro tu nombre en cada luna rota
de luces imposibles.
Ya sé que no es amor, pero de amor te muerdo
y te excito de amor y te asesino,
perfumo amor de noche en tu recuerdo
como una venenosa nephente del destino.
como para pensar que llegó Abril
pegado a tus zapatos
y que ese andar ciñéndote a mi sombra
es algo más que un baile consentido:
el rock and roll procaz de tu palabra
que me lame la nuca enervando el silencio.
Ya sé que no es amor, pero me dan
unas ganas terribles de enseñarte los pechos
y hacer que balbucees incoherencias
detrás de los cristales del deseo
como si así pudiera retenerte
un par de siglos junto a mi pecado.
Recuperar la risa perdida en el olvido,
el desvarío y el desasosiego,
ya sé que no es amor, pero parece,
se le parece tanto que puedo respirarte
si enciendo el cigarrillo de la ausencia
y conjuro tu nombre en cada luna rota
de luces imposibles.
Ya sé que no es amor, pero de amor te muerdo
y te excito de amor y te asesino,
perfumo amor de noche en tu recuerdo
como una venenosa nephente del destino.
Magnífico poema.
ResponderEliminarUn saludo muy cordial.
Gracias, Antonio. Uno más.
EliminarMe alegra que te guste.
Namasté.
Menos mal que sabes que no lo es, pues yo lo confundiria
ResponderEliminarYo también. (ríome).
EliminarNamasté.
Creo Morg que son movientos emocionales que nos pasan a las mujeres, no creo que un hombre sienta todas estas sutileza, contradicciones e intensidades... tal vez sea la necesidad de ser deseada.
ResponderEliminarInsondabilidades del alma femenina.
Bellísimo.
Abrazo
No sé, según de qué hombre se trate. Hay hombres perceptivos al máximo, capaces de cualquier intensidad y mujeres tan aemocionales como un bloque de cemento.
EliminarPor otra parte, la necesidad de sentirse deseados tampoco es patrimonio femenino y en cuanto a contradictorios a nivel sentimental, tú dirás.(ríome).
Es un caso concreto y netamente femenino, claro, pero cambias necia por necio, enseñarte (los pechos) por tocarte y eliminas los dos últimos versos que resultarían muy gays, y podría haberlo escrito un hombre perfectamente.
Me alegra que te gustara, Mirellísima.
Namasté.
A veces no es amor, tienes razón, pero se parece tanto... ¡Precioso!
ResponderEliminary tanto...
EliminarGracias, Luz.
Namasté.
No es amor, pero parece, y quizá alguna copia sea mejor que el original... Un abrazo.
ResponderEliminarYa te digo... (ríome).
EliminarOtro para ti, Dario, y gracias por leer.
Namasté.
Muy bonito Morgana, un saludo cordial.
ResponderEliminarBuenas noches, Soledad y muchas gracias.
EliminarNamasté.
Contundente, verídico y pasional, muy bueno.
ResponderEliminarSaludos.
Encantada de que te guste, porteño.
EliminarMuchas gracias por decírmelo.
Namasté.
Pasión, excelente.
ResponderEliminarCómo no agradecerte, Alfredo.
EliminarQuedó precioso en tu blog.
Un abrazo.
Namasté.
No es amor, pero como se parece...
ResponderEliminarun exquisito poema para los que no le gusta enamorarse, pero ahí están... enamorados
un saludo
carlos
Algo así, Carlitos.
EliminarMe alega que te gustara.
Namasté.
Y a mí, sin embargo, me pareció un texto bastante bien logrado, pero mi opinión no cuenta mucho, en primer lugar porque soy prosista, con la poesía no me doy ni como escritor ni como lector; y en segundo lugar, porque soy bastante malo... hasta como prosista, digo.
ResponderEliminarÉxitos amiga.
Un abrazo.
HD
Pues ya es rara la cosa, Humberto, porque evadir constantemente la poesía en la prosa, yo diría que es prácticamente imposible, a no ser que no utilices imágenes, ni metáforas, ni simbolismos de los que surgen de forma natural en cualquier tipo de narrativa.
EliminarY de todas formas la mayor diferencia, por no decir la única, de la poesía con la prosa es la música, así que a un escritor no le debe resultar difícil saber si un poema le llega o no.
No te limites, quién sabe qué ventanas puede abrirte la poesía en caso de que decidas "darte" con ella.
Gracias por pasarte, no obstante.
Namasté.
Tanto nos engaña el corazon, o somos nosotros quienes le engañamos con las trampas de la razon? Maravilloso poema.
ResponderEliminarUn saludo
Es un juego, Quídam, una forma de jugar con la provocación.
EliminarSi te gustó, estupendo.
Bienvenido a este laberinto.
Namasté.
Aaaaaaaaaaay las metáaaaaaaaaaaforas, qué despiste producen.
ResponderEliminarEste es uno de los poemas tuyos que más me gusta. Me parece claro y lleno de plenitud. Un poema cómplice en todos los sentidos y alejado de cualquier convencionalismo previsto.
Buenísimo, Mormor
Ya ves, Chini, andá a saber qué cosa es o no es. (ríome).
EliminarY a mí me alegra que te guste, hermosa.
Un abrazo apretado.
Namasté.
Ayyyy Darkito, es un juego de seducción el asunto. Qué más da lo que sea si termina siendo una declaración de amor en toda regla.
ResponderEliminarNi desesperación, ni soledad, ni Cristo que lo fundó. Provocación pura y dura de una mujer a un hombre.
Eso, tu espera un amor feliz, pero espera sentado ¿eh? no te vayas a cansar. (ríome).
Un abrazo, guapo.
Namasté.