Aroma a amnesia

 
 
 
 
 
Me empino sobre el verde de unos ojos sexuales
para indagar la hondura de su sima lacustre
y le cuelgo del cuello dos brazos torrenciales,
deslizándome púrpura diluvio en sus vitrales,
acuática en su boca de forajido ilustre.
 
Para contarle uno a uno los cabellos
me empino sobre el aire, crezco alucinatoria
negra vara de lirios alzándome tras ellos
pretendiendo romper de la mente los sellos
con el aroma a amnesia de mi esquiva memoria.
 
De puntillas y al borde de la palabra, estiro
los dedos por tocar su afilado escalpelo,
pandemia de vocablos, virásico zafiro
destellando en su aura de salvaje vampiro
con las alas prestadas de un Arcángel en celo.

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