son los trinos violentos de sus manos
sobre la plenitud de mis caderas
tan cerca de mi lejos
sombra siempre
tan dentro de mi afuera
la memoria de macho agazapada
en el hueco genú de mi entereza
el pulso de la sangre
que en la nuca
murmura sinsentidos mientras tiembla
son los duros pezones de la noche
pujando por ser hembra
y es la boca del aire sobre el sexo
abierto a su impaciencia
después será el amor
si es que el amor
se olvida de fingir sus estrategias
sobre la plenitud de mis caderas
tan cerca de mi lejos
sombra siempre
tan dentro de mi afuera
la memoria de macho agazapada
en el hueco genú de mi entereza
el pulso de la sangre
que en la nuca
murmura sinsentidos mientras tiembla
son los duros pezones de la noche
pujando por ser hembra
y es la boca del aire sobre el sexo
abierto a su impaciencia
después será el amor
si es que el amor
se olvida de fingir sus estrategias
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"Después será el amor si es que el amor
ResponderEliminarse olvida de fingir sus estrategias". Precioso
Morgana. Me ha encantado tu blog y tus poemas
son la belleza erótica mojada de dulce en cada
verso.
Un abrazo
Ángel-Isidro.
Bueno, no creas que soy de las que practican el erotismo a sangre y fuego. Todo tiene su momento y es parte de mí como el resto de compulsiones que me llevan a la letra.
EliminarIgual te agradezco la mirada, Ángel.
He visto que manejas el ritmo con destreza. Eso me gusta.
Nos estamos viendo, seguro.
Un abrazo, colega.
Hay que ser muy hombre para resistir este poema en llamas. Abstenerse los eunucos o los que perdieron por su culpa el apetito. Ahora sabemos cómo se llama la belleza.
ResponderEliminarUn beso, maestra.
No sé si es mi Valentín, o algún otro Valentín sin cara que se quedó pegado por no ser un eunuco. (ríome)
EliminarSea como fuere, me alegra que te gustara y te agradezco mucho que me lo digas.
Lo de maestra, debe ser un lapsus linguae... (ríome)
Un abrazo, loco.
Que te voy a decir Morgana, si no se puede hacer otra cosa que no sea quedarse sin palabras al leerte. Me encanta. un abrazo.
ResponderEliminarNo serás tú la que te quedes sin palabras, loquita. Tienes tanto que decir que sólo hay que esperar para que nos asombres. Todo llega Mila, el dominio también. El alma de poeta la traes incorporada de fábrica.
EliminarLa técnica es otra cosa y se termina aprendiendo.
Siempre contigo.
Un beso.
Unos versos abiertos a la sensualidad de par en par. Bien armonizados.
ResponderEliminarBesos.
De eso se trata, Nómada, de armonizar los sentidos.
EliminarMe alegra verte haciendo escala en tu periplo.
Abrazo.
No seas soez, Dark, que hay cosas muy difíciles de partir. A mí, desde luego, jamás se me partió nada porque me odiaran, todo lo más se me ha podido torcer un rato la sonrisa, pero como a todo, una se termina acostumbrando a las demostraciones de aversión, exactamente igual que se acostumbra a las de valoración favorable y admiración. Tanto a las unas como a las otras, cuando falla la argumentación, hay que ponerlas en cuarentena.
ResponderEliminarTen en cuenta que yo llevo años realizando una labor de enseñanza en la red y son cientos de poetas los que han pasado por Ultraversal para fijar ideas, medir sus posibilidades o directamente aprender desde cero técnica poética, así que he tenido ocasión de disfrutar tanto del amor como del odio que me han demostrado por diferentes circunstancias. Hoy por hoy, la cosa no me inmuta lo más mínimo, y juego con ventaja con respecto a Dragó, porque soy más joven, muchísimo más guapa y para colmo y fundamental, yo no como de lo que escribo, así que no necesito venderme para mantenerme en el candelero.(ríome).
Ser poeta no es sólo escribir versos, es una actitud ante la vida que ha de ser libertaria sí o sí y yo, no estoy dispuesta a pagar peaje por nada que derive de mi íntima necesidad de escribir. Unos se proyectan hacia afuera a costa de marketing, y otros nos expandimos hacia adentro porque ese y sólo ese, es el viaje que nos interesa.
Si de paso puedes compartir talento y ayudar a otros a reconocerse a través de la poesía y hasta darles recursos para triunfar a cualquier nivel, pues mejor, pero a mí, concretamente, el triunfo no me quita el sueño.
Yo triunfo todos los días, Darkito, incluso cuando toco fondo, si me da por escribirlo.
Y claro que mi mundo es extraño viendo lo que se ve. Lo raro sería que no lo fuera partiendo de mi recalcitrante anticonvención en cuestiones literarias.
Un abrazo, tronco.