Me encuentras sin caricias que olvidar,
al norte de un deseo que, de absurdo,
siento a destiempo.
Cruz de noche pálida
en la que late, sensorial, tu ausencia.
Me encuentras con las cartas
no enviadas
-irónicas, mordaces, exigentes-
de lo que fue silencio entre nosotros,
y levantas apósitos mentales
de llagas siempreabiertas.
De tanto ansiar la tinta de tus manos
ando borrosa y como desabrida.
Perdedora de días de amor diáfano
en un orden caótico acumulo
las palabras que nunca nos dijimos.
Hay ausencias rápidas como lenguas a la hora de irradiar fecundas distancias que pueden desembocar en la tristeza de un domingo a solas o en la claridad de un poema. Los versos no sólo nos salvan del infierno, también nos traen la transparencia de las cosas o la capacidad de decir que seguimos amando, aún a costa nuestra tantas veces.
ResponderEliminarHay versos que serenan la tarde y la hacen más nuestra.
Un beso, maestra.
Tal cual. La tristeza es libre, como el miedo.
EliminarSerenarte a ti, tan díscolo emocionalmente, es un pequeño triunfo del poema en donde sí, me reconozco más pausada de lo normal en mí.
Otro beso para tí, poeta.
EN CARTAS NO ENVIADAS, Y CON PALABRAS NUNCA DICHAS. ASÍ SE ESCRIBEN LOS RECUERDAS.
ResponderEliminarAbrazos.
Siempre se quedan cosas en el tintero cuando se siente tanto, Amando.
EliminarGracias por venir.
Abrazo.
Gracias amiga por tu visita, y sobretodo por quedarte conmigo....yo con tu permiso también me quedaré, pues lo que he
ResponderEliminarVisto me ha gustado.
Felicidades un blog precioso,,,,besos y feliz semana ;)
Gracias a tí Mariangeles por cuanto dices.
EliminarSeguro que nos estamos leyendo.
Un abrazo.
Me encantó este poema, Mormor.
ResponderEliminarCreo que tiene mucho equilibrio y justeza en las palabras, además de la hondura tan natural con la que se puede identificar tu sello de autora.
Besoooooooooooootes
El equilibrio de una desiquilibrada, me da. Igual, si te gustó es que no es malo del todo. (ríome).
EliminarMe alegra verte por acá, China.
Un besazo.
Sencillamente maravilloso. Has conseguido poner paz en las tinieblas, perdón en las ofensas y unión en la discordia. Un poema que reconcilia con el sólo hecho de expresarlo.
ResponderEliminarQue tengas un buen día. Un abrazo.
Mucho conseguido para tan poco poema, me parece.
EliminarTe agradezco, no obstante, la buena opinión que te merece, Loli.
Un abrazo, fuerte.
Por qué nos aferramos a lo no dicho? Todos lo hacemos, es nuestro mayor interrogante. Un gran poema.
ResponderEliminarmi beso
Quizás para recordarnos todo lo que debemos decir a alguien que queremos, antes de que sea imposible.
EliminarLa muerte, el desamor, la distancia, el pudor, el orgullo, qué se yo, muchas cosas influyen para que el silencio sea un muro entre dos.
Me alegra que te gustara.
Gracias, Antoni.
Ese es el problema.
ResponderEliminarQue parece que nos faltara decirnos un montón de palabras que nosotros presuponemos que el otro no nos dice, cuando en realidad, nos dice más de lo que alcanzamos a oír.
¿Habrá de nuevo una cuadratura como aquella? ¿O el mundo se está llenando de tuertos que nos miran?
Hoy es de esos días que escribiría cuatro libros en una noche y no puedo siquiera terminar de escribirte este mensaje.
Supongo que sí vendrán más cuadraturas, y si no, habrá que intentar la del círculo (ríome).
EliminarTotalmente de acuerdo, negro. A veces el otro se desgañita gritando, silenciosamente, y sin embargo necesitamos oírlo o verlo, porque estamos más pendientes de nuestra necesidad que de la suya.
Es el problema de la falta de perfección almática.
Otras, con un susurro es suficiente y siempre el silencio es elocuente, para lo bueno y lo malo.
No sé si estaba yo ahí hipersensibilizada o insensible. Quiero pensar que es lo primero.
Gracias por acercarte pese a tanta presión.
Cuídeseme, hebreo.
Si ansío una presencia es porque está vigente en la emoción, claro.
ResponderEliminarYa sabes que no soy de recordar lo muerto, Dark, salvo en excepcionales ocasiones.
Me alegra verte, gansote, y que te gusten las fotos.