El problema es que yo no ofrezco nada,
ni miel ni hiel ni carne de papel,
ni meta que alcanzar ni andarivel
ni siquiera una lengua amaestrada
en violencias virtuales, abocada
al más puro fracaso realista.
ni miel ni hiel ni carne de papel,
ni meta que alcanzar ni andarivel
ni siquiera una lengua amaestrada
en violencias virtuales, abocada
al más puro fracaso realista.
Si peco de algo es de fetichista
coleccionando versos asombrosos
que cambio por los míos venenosos
con quien no cree que me pasé de lista.
Me reconozco fiera. De telones
entiendo poco y nada. Boca adentro
carezco de pudor y salgo y entro
de mí sin timidez y a borbotones
sin pretender de nadie absoluciones
al pecado de serme en sinrazón.
Tú cuida, si peligra, el corazón
que conmigo te arriesgas al infarto.
entiendo poco y nada. Boca adentro
carezco de pudor y salgo y entro
de mí sin timidez y a borbotones
sin pretender de nadie absoluciones
al pecado de serme en sinrazón.
Tú cuida, si peligra, el corazón
que conmigo te arriesgas al infarto.
Sé que acabo doliendo como un parto
y que termino siendo una adicción.
Y te estoy taladrando las neuronas
sin pose, sin teatro, sin divismo,
te estoy acompañando a ser tú mismo,
a definirte sin las bravuconas
consignas de la hombría cabalística.
Te estoy zarandeando con la mística
de una mujer que está en huelga de hombre
por motivos que no vienen al caso.
sin pose, sin teatro, sin divismo,
te estoy acompañando a ser tú mismo,
a definirte sin las bravuconas
consignas de la hombría cabalística.
Te estoy zarandeando con la mística
de una mujer que está en huelga de hombre
por motivos que no vienen al caso.
Tan rebelada estoy contra el Parnaso
como tú contra el filo de mi nombre.
Claro, de ahí lo de fluir, porque el camino es lo interesante, Dark.
ResponderEliminarYa sabemos que eso de pasarse la vida esperando una hipotética felicidad, no nos deja disfrutar de las pequeñas cosas que tenemos alrededor, de lo que pueda tener bueno el día a día y eso, cuando tienes una cierta experiencia, te das cuenta de que es la mayor necedad del ser humano, porque plenamente feliz no se consigue ser nunca.
No sé si lo habrá conseguido algún místico inmarcesible carente de todo deseo, pero me da que tampoco porque tendrá como objetivo final su unión con Dios.
Quizá el que se entrega al prójimo con su trabajo, en cuerpo y alma, sin esperar nada a cambio, esté cerca de ser auténticamente feliz desde la solidaridad, no sé, intuyo.
Un abrazo, Dark.
Morgana, admiro tu espíritu indomable, reflejo de tenacidad y fortaleza que imprimen el ímpetu de tus palabras. Pienso que un aspecto importante de la felicidad, es la posibilidad de ser y reconocerse como se es, en la búsqueda y el encuentro de uno mismo.
ResponderEliminarSaludos
Yo no creo en la felicidad, Lilia, me da que nunca es completa, pero cuando en la vida hay sufrimiento, uno aprende a disfrutar los momentos felices con intensidad, y eso ayuda en el camino.
EliminarYo dije una vez... No me puedo quejar voy y vengo por mí sin odiarme demasiado. Suele ocurrir con los modelos standard.
Esa es la verdad.
Un abrazo Lilia Morales.