La letra sigue y yo vuelvo a mi centro
no más desvencijada que otras veces,
y camuflo el dolor y así me creces
a punto de romperme cuerpo adentro.
Me sorprendo pensado turbideces
que nunca han de llegar a tu pupila
y me da igual salirme de la fila
y en la trinchera de este despropósito
abandonar mis huesos en depósito
mientras un tren de ausencia descarrila.
no más desvencijada que otras veces,
y camuflo el dolor y así me creces
a punto de romperme cuerpo adentro.
Me sorprendo pensado turbideces
que nunca han de llegar a tu pupila
y me da igual salirme de la fila
y en la trinchera de este despropósito
abandonar mis huesos en depósito
mientras un tren de ausencia descarrila.
Y menos mal que el ego y la paciencia
me mantienen erguida pese a mí,
y me exigen que afile el bisturí
para la cirugia de emergencia
que surgirá, sin duda, en la inclemencia
cuando la soledad lo ocupe todo
y tenga que olvidarme hasta del modo
en que, loco por mí, me vuelves loca.
me mantienen erguida pese a mí,
y me exigen que afile el bisturí
para la cirugia de emergencia
que surgirá, sin duda, en la inclemencia
cuando la soledad lo ocupe todo
y tenga que olvidarme hasta del modo
en que, loco por mí, me vuelves loca.
Ay, mientras tú regresas a mi boca
yo me mutilo el nombre y el apodo.
Un bisturí afilado de deseos y dolor, empuñado por la locura que es capaz de cualquier cosa.
ResponderEliminarBesos
Una va dejando trozos de sí, cuando la ausencia de alguien es más importante que la presencia de todos los demás.
EliminarTiene un punto de amour fou el poema, habitual en mí, señor Dardo.
Te agradezco el seguimiento, no lo dudes.
Besos.
Un genial poema. Intenso y profundo. Mucha calidad y talento. Hermoso blog. Saludos cordiales y Felicitaciones de la Sociedad Argentina de Escritores Filial Villa Marría- Córdoba.
ResponderEliminarUno más, S.A.D.E.
EliminarAgradezco mucho su opinión.
Todos los escritores argentinos que he tenido la suerte de conocer de cerca me han parecido magníficos, aunque también sé que he tenido mucha suerte porque, en todas partes, lo mediocre impera, por más que los encumbre el marketing que, por otro lado, los esclaviza.
Con algunos convivo diectamente en la administración del foro de crítica literaria www.ultraversal.com, y puedo asegurar sin temor a equivocarme, que son un crack como escritores y poetas, lejos de los tópicos al uso en ambientes literarios.
Lo dicho, un placer conocerles y nos estamos viendo.
Saludos cordiales de una española.
Belo poetar muito lindo ...Um grande beijo Pedro Pugliese
ResponderEliminarGracias mi querido brasileño.
EliminarEspero que te vayan las cosas muy bien con tus nuevas actividades literarias.
Todo mi afecto.
Volver loco por vos y que te vuelva loca, lindo amor aún después la soledad lo ocupe todo, dan ganas de vivirlo poeta. Un abrazo y gracias por tu visita.
ResponderEliminarSí, hay que ir a muerte mientras dure ¿eh?.
EliminarTe estuve viendo, a tí y a tu vitalidad simpática, así que sé que de alguna manera eres de las mías.
Gracias por tu visita y te estaré siguiendo.
Deberían encerrar a los cuerdos, ya que el mundo está loco de atar. Intenso poema lleno de paradojas.
ResponderEliminarSaludos.
La paradoja y yo caminamos agarraditas de la mano, motero.
EliminarQue se mueran los feos. (ríome).
Me alegra verte por este rincón del planeta Gaia.
La felicidad no existe, Dark. Hay presentes felices por momentos, presentes que no podemos eludir vivir o no queremos eludir pese a que esos momentos también acarréen sufrimiento, porque el amor igual que sana, mata. ¿Finales felices? pues yo creo que no. El final de cualquier cosa implica muerte, ya sea para bien o para mal, pero como estamos hablando de amor la cosa se complica más de la cuenta.
ResponderEliminarUno respira cuando se acaba un amor torturante pero a eso no se le puede llamar felicidad, y cuando se termina unilateralmente un amor que te arrastra pese a tí, al vacío emocional consiguiente, tampoco se le puede llamar felicidad.
La felicidad tiene más que ver con la paz interior y la asumción de que siempre hay daños colaterales en el desamor.
Igual, la capacidad regenerativa del hombre es un misterio que tiene que ver con la supervivencia, así que cuando Dios cierra una puerta, el diablo abre una ventana, y equilibramos el espíritu.
De todas formas, el pasado nunca fue mejor, así que vivir con los ojos vueltos a él, suele ser un enorme error. No hay metas cuando lo que importa es el camino.
Uno elige por quien perderse, sí, son decisiones absolutamente personales.
Sonrío.