Polizonte.


Si tú nunca has pisado el lejano horizonte,
ni bajado a la sima del mar del pensamiento,
ni enfrentado los ojos sin paz de un niño hambriento
que rechina sus dientes por encima del monte
dónde vives oculto - pálido polizonte-
extemporáneo al mundo que realmente habitas.
Si te haces el dormido rezando en sus ermitas
con tal de que no quiebren tu pobre cobertura,
¿A cuento de qué cuento exiges mi ternura
con esa boca impura de babas infinitas?.

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