Se me escapa la risa.




Adoro desvivirme poco a poco
cuando lo tengo cerca.
Es hermoso sentirse a pedazos
llorarse a pedazos
escribirse a pedazos

des pe da zar se de gus to

con un hormiguero en los párpados
y los labios hinchados
escondiendo el mordisco

aunque sea después muy complicado
rehacer el puzzle emocional
y que el instinto puro
no vaya por ahí pegando gritos
o cantando incoherencias
en francés macarrónico
por hacerse notar.

Soy más mala que nunca
y aun así, me perdono,
me acaricio, me quiero,
porque él me desea
aunque me transfigure
en una cobra Naja
saltándole a los ojos.

Me contagia una amnesia
virasicodemente
y estoy melodramática
por no tener pasado
que llevarme a la boca.

No sé en qué día vivo
y se me han muerto todos los relojes
de santa indiferencia.
Si me miro al espejo
ja
se me escapa la risa.



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