Pastor Aguiar. Hombres en "Lo mío con usted" de MdP.




Sueño de endriago
(Ludere suo corio)

Lo mío con usted ha sido siempre,
desde el reino animal cuando fui endriago
y la roca primera el boomerang
con que ahora me matas por la boca.

Lo mío por usted es estar preso
del espacio entre gritos y mordidas.
Yo soy el grito que me rompe el Alma,
reflejo de su voz cuando naufrago
en esa dentellada de sus ojos.

No puedo imaginar qué hará conmigo,
si violarme en el lomo de los truenos
_Su forma de rezar Ave María_
o ser metamorfosis de mi carne
en su espejo de dobles intenciones.

De todas formas somos dos caminos
paralelos que tienden a cruzarse
allá en el infinito de sus ganas,
porque las ganas mías son aquellas
que lleva en los nervios el disparo.

Tenga mucho cuidado con los tiempos
del verbo que conjuga nuestra suerte,
no sea que presente y futuros
confundan a lo tuyo con lo mío
y ni la muerte pueda separarnos.

**

Misterios de lo oscuro

A punto de ser noche me romperé en tus ojos
con todos los matices entre oscuros y claros,
de los tintes que soy cromático disparos
desde el verde esperanza a la sangre en mis rojos.

E invisible después buscaré los rastrojos
de tu luz en mis negros y absurdos desamparos
para alumbrar sus pozos donde esperan avaros
los duendes de mi sombra rezándote de hinojos.

Eres toda mirada sin márgenes visibles
donde calientas sueños que al brotar parasitan
de sustos al poeta que soñaba imposibles.

Ya dejamos de ser, al tiempo que levitan
los gritos al morderse como orgasmos terribles
que según se pronuncian la carne deshabitan.

**

Peligros

A quién respetas tanto,
tú que a nadie te rindes.
Será algún corsario que deshabita
a tus muros de guardia.

O será algún simbolismo cavernario,
porque el hambre te llega a los colmillos
y todo el que se acerque servirá de alimento
a tu abismo de loba indescifrable.

Yo digo que es mentira,
que tu miel no es veneno, sino mata
con el dulce inocente de los truenos.

Eres y sabes lo que eres,
un instinto de Dios ajusticiando
hasta la misma sombra del ladrón
que pretenda besarte.

Eres la página que invita
a cumplir con tus leyes misteriosas
y hay que cerrar los ojos como en sueños
para al fin descifrarlas.

De tal manera, si te leo,
lo hago como en trance y te pronuncio
presintiendo el peligro,
no porque seas mala,
sino por lo que dueles.

**

Elitrales

Te cubres con un élitro que resiste las balas
y otro en cada labio para el beso de muerte
y con letras de fuego te construyes un fuerte
para que nadie pueda ni soñar con tus alas.

Así vas en la altura cortando las escalas
por las que algunos piensan que podrían tenerte,
sin saber que tus rayos les dejarán inerte
la menor tentativa de fútiles bengalas.

Yo miro desde lejos brillar en las almenas,
como escudos de Aquiles tus soles elitrales
con los que al miserable al infierno condenas.

Entonces me mantengo con pasos prudenciales
sin acercarme mucho, porque nunca son buenas
las razones del hombre para brujas fatales.

**

Increada

No tocará ninguna meta tu pie de espuma,
ni deja en este mundo humana huella.
Treinta segundos duras en el sueño
del que no nace.

No te mancha la vida la planta élfica,
comedora de lotos que aparece
cabalgando el cometa Halley cada mil años
para sembrar tu sed en los espejos
donde vienen a verte los suicidas
que aprendieron tu nombre.

Tienes algo del hambre
de una raza extinta de poetas,
y yo te busco porque creo en ellos,
en lo que dicen por tu boca oscura
que sabe a cicatrices.

Yo no soy asesino, ya estoy muerto,
me parieron un día impronunciable.
Soy el eco del eco donde callas
para contar tus víctimas.

Soy la sombra que supo
que la luz existía solamente
al mirarte a los ojos.

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