X. Felinas



alguien me roba un día de la boca el aliento
las ganas de besar
el anarquismo
de un tiempo de palabras que no admite relojes
ni ciegas brújulas
y puede convertirme en una furia hermética

me roba lo espontáneo
la oscuridad
el temple
para escribir mis propias realidades
porque nada es real si no lo escribo

y ocurre que me enfrento a quien me sobresalta

voraz abarcador de lo imposible

por si me muerde el corazón felino
y me acaba robando las pupilas
húmedas por el gozo
de hacer del senti-miento
un sensorial vaivén imaginario
rompedor de rutinas microscópicas

pero nunca es bastante cuando salto
del último tejado y toco suelo

si no me roba el alma
no me sirve




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